Meteorología · 10 min · Actualizado en septiembre de 2026

Cómo leemos el parte meteorológico antes de zarpar en Mallorca

Antes de cada salida, la primera decisión de un patrón no se toma en el barco, sino delante de la previsión del tiempo. Saber leerla, contrastar varias fuentes y entender cómo se comporta el viento en cada punto de la isla marca la diferencia entre una jornada cómoda y una que hay que cambiar. Esta guía explica el método.

Qué fuentes se consultan

La fuente oficial de referencia en España es la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que publica predicciones marítimas para aguas costeras y alta mar; para Baleares, la zona costera se denomina «Costa de Illes Balears». Los avisos se emiten con un horizonte de 48 horas, las predicciones en texto cubren 24 horas y los mapas llegan hasta 5 días.

Además de AEMET, se consultan otras fuentes que aportan datos complementarios: Puertos del Estado, con boyas que miden el oleaje en tiempo real, el sistema de observación costero SOCIB, propio de las islas, y modelos meteorológicos de libre acceso como Windy o Windguru, que permiten ver el viento hora a hora. Ninguna fuente basta por sí sola: lo profesional es contrastarlas.

Las escalas: Beaufort y Douglas

El viento se expresa con la escala Beaufort, que va de 0 a 12. Como referencia, fuerza 4 (brisa moderada) corresponde a unos 11–16 nudos, fuerza 5 (brisa fresca) a 17–21 nudos y fuerza 6 (brisa fuerte) a 22–27 nudos. A partir de fuerza 5 la navegación empieza a ser incómoda en embarcaciones de recreo.

El estado de la mar se describe con la escala Douglas, de 0 a 9, cuyos términos en español aparecen en los partes: rizada, marejadilla, marejada, fuerte marejada, gruesa… Para un día de baño y comida a bordo, lo habitual es que las condiciones cómodas estén en torno a mar rizada o marejadilla y viento flojo o moderado.

Los vientos de Mallorca y su efecto en cada costa

Los vientos tienen nombre propio: la tramontana (norte), el gregal (nordeste), el llevant (este), el xaloc (sudeste), el migjorn (sur), el llebeig (suroeste), el ponent (oeste) y el mestral (noroeste). Lo importante es cómo interactúan con la costa: la Serra de Tramuntana actúa de barrera y protege a Palma y a gran parte de la bahía de la tramontana y el mestral, mientras que el cabo de Formentor, la bahía de Alcúdia o el cabo de Capdepera pueden estar muy expuestos el mismo día.

El llevant golpea de lleno la costa este, con más ola que en las bahías del oeste o del sur; el migjorn y el xaloc afectan sobre todo a las calas abiertas al sur y al sureste. Por eso la elección del puerto y de la zona de navegación influye; puedes leer más en nuestra guía de qué puerto elegir en Mallorca.

Cómo se decide si se sale

La decisión no se basa en un solo dato. Se mira la tendencia del viento a lo largo del día, la dirección respecto a la costa (con viento de tierra hay más abrigo cerca de la orilla y más ola mar adentro), el oleaje de fondo que pueda llegar y la probabilidad de tormentas, más frecuentes a finales del verano y en otoño. La visibilidad también cuenta.

El criterio es siempre conservador: si el margen de seguridad no es claro, se replantea el plan. La decisión final corresponde al patrón, que es quien responde de la seguridad del barco y de las personas a bordo.

El plan B: alternativas y flexibilidad

Un buen día de mar suele incluir una alternativa: si en la zona prevista el viento aumenta, se cambia de cala, de costa o de horario. Por eso se recomienda ser flexible con el itinerario y confirmar la salida la misma mañana con la previsión actualizada. Te lo contamos, con más contexto de temporada, en la guía de la mejor época para navegar en Mallorca.

Un ejemplo de lectura, paso a paso

Imaginemos un parte que anuncia viento del nordeste de 10 a 15 nudos por la mañana, rolando al suroeste por la tarde, con mar rizada a marejadilla. La lectura profesional sería: por la mañana, con viento de tierra en buena parte de la costa sur y oeste, habrá abrigo cerca de la orilla; por la tarde, al rolar, algunas calas quedarán más expuestas. La conclusión práctica sería fondear temprano en una cala abrigada del nordeste y planificar el regreso antes de que el viento se asiente del suroeste.

Lo importante es la lógica: no se lee un número, sino la evolución del día, la dirección respecto a cada costa y el efecto sobre el plan.

Viento medio, rachas y mar de fondo

Los partes suelen dar el viento medio, pero las rachas pueden ser bastante superiores, sobre todo cerca de cabos, en zonas con relieve y en días de inestabilidad. Por eso se mira siempre el valor de racha, y no solo el medio.

También conviene distinguir entre la mar de viento, generada por el viento local, y la mar de fondo, que llega de temporales lejanos y puede sentirse incluso con viento flojo. Una mar de fondo con periodo largo es cómoda; con periodo corto, resulta molesta aunque la altura de ola sea moderada.

Tormentas y otoño

A finales del verano y en otoño son más frecuentes las tormentas intensas y los cambios rápidos. Ante esas previsiones, la regla es sencilla: no se sale con una tormenta prevista en la ventana de navegación, y se sigue la evolución con radar y avisos hasta el último momento. La prudencia en esas semanas no es exceso de cautela, es el estándar del oficio.

Fuentes

AEMET, predicción marítima · Puertos del Estado · SOCIB. Información contrastada en septiembre de 2026.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo se decide si se sale?+

La previsión se consulta con antelación y se confirma la misma mañana con datos actualizados, porque el viento y el estado de la mar pueden cambiar. La decisión final la toma el patrón.

¿Qué viento es demasiado fuerte para un día de barco?+

Depende del barco y del plan, pero a partir de fuerza 5 de Beaufort (17–21 nudos) la navegación suele resultar incómoda. Con estas condiciones se suele cambiar de zona o de día.